Y de repente... aparece.
Sin pedir permiso, sin previa cita...
Cuando me di cuenta, ya era demasiado tarde
demasiado tarde para salir de todo aquello donde me metió...
en un mundo donde sin sus besos nada tiene sabor
en un mundo donde sin sus caricias nada hace sentir
en un mundo donde sin sus miradas nada tiene color
en un mundo donde sin sus palabras nada tiene melodía
en un mundo que sin él... ya no es un mundo digno para seguir viviendo.
Y ahí me tiene...
encerrada,
pero encantada,
tanto que no quiero salir jamás.
Él. Solamente él.
Te quiero.