lunes, 24 de noviembre de 2014

14/11/2014

Y ahí fue cuando lo sintió...
en ese momento...
un segundo antes nada parecía marchitar aquella sonrisa,
pero pasó, y desde ese momento nada ha vuelto a ser igual.
Ni una vez mas quiso pisar aquel camino
ni una vez más hacia el mismo destino.
Su error? No querer esperar, esperar como siempre, esperar a nada.
Su acierto? No querer esperar, esperar como siempre, esperar a nadie.
Así fue como cada paso que daba le pedía dar la vuelta, pero tenía la suficiente curiosidad para seguir hacia delante. Aunque doliera, aunque sangrara, aunque llorara... quería ver como terminaría todo esto.
Se terminó. Y no fue ella quien puso fin. Puesto que, aunque pensara que si, no había ningún principio.
Ahora las calles repletas de gente están solitarias, ahora la música carece de ritmo, ahora las noches tienen la suficiente claridad para no dormir y los días la suficiente oscuridad para no levantarse.
Ahora nada volverá a ser igual.
Fue eso que nunca tuvo pero que siempre quiso.
Y ella sabía que no hay nada peor para olvidar que las cosas incompletas.
Él fue, simplemente, un camino erróneo más.
Él fue, simplemente, él.
Él fue, simplemente, el único.
Él es, simplemente... su deseo

viernes, 16 de mayo de 2014

sin más

Alguien quedó un vacío dentro de mí, que por ahora, no puedo llenar, no puedo.
Plantó un muro bastante alto para que cualquier persona pueda sobrepasarlo.
Plantó un sentimiento aferrado a un imposible.
Plantó de todo, menos amor.
Plantó una sobre inseguridad que jamás seré capaz de aniquilar.
Plantó algo que no soy capaz de explicar con palabras, ni nadie será capaz de entender jamás.
Lo plantó, lo dejó en mí y se largó.
Y así, así fue como me convirtió en lo que soy ahora.
Una persona que no dice lo que siente, ni lo que piensa,
una persona que le es más fácil visualizar todo como algo repentino que como algo que tiene futuro,
una persona que, a pesar de querer todo lo contrario, busca algo que no le llena,
una persona que, a pesar de su risa continua, su interior es una lluvia constante de lágrimas.
Pero eso sí, en algo no he cambiado... jamás le daré ni la más mínima oportunidad a que esa persona me vea por los suelos. Nunca le daré ese placer.
Saldré con la cabeza bastante alta de todo esto, y él en ese momento sólo será alguien que me enseñó lo puta que puede ser la vida por amar.