Y ahí fue cuando lo sintió...
en ese momento...
un segundo antes nada parecía marchitar aquella sonrisa,
pero pasó, y desde ese momento nada ha vuelto a ser igual.
Ni una vez mas quiso pisar aquel camino
ni una vez más hacia el mismo destino.
Su error? No querer esperar, esperar como siempre, esperar a nada.
Su acierto? No querer esperar, esperar como siempre, esperar a nadie.
Así fue como cada paso que daba le pedía dar la vuelta, pero tenía la suficiente curiosidad para seguir hacia delante. Aunque doliera, aunque sangrara, aunque llorara... quería ver como terminaría todo esto.
Se terminó. Y no fue ella quien puso fin. Puesto que, aunque pensara que si, no había ningún principio.
Ahora las calles repletas de gente están solitarias, ahora la música carece de ritmo, ahora las noches tienen la suficiente claridad para no dormir y los días la suficiente oscuridad para no levantarse.
Ahora nada volverá a ser igual.
Fue eso que nunca tuvo pero que siempre quiso.
Y ella sabía que no hay nada peor para olvidar que las cosas incompletas.
Él fue, simplemente, un camino erróneo más.
Él fue, simplemente, él.
Él fue, simplemente, el único.
Él es, simplemente... su deseo
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